pilot in the cockpit

Historias

Historias de nuestro equipo y pasajeros.

Desde nuestros inicios en el interior de Queensland en 1920, muchas personas de Australia y de todo el mundo han sido parte del viaje de Qantas. Desde lo sentimental hasta lo histórico, desde lo inspirador hasta lo extraordinario, sus historias han ayudado a hacer del Espíritu de Australia lo que es hoy.

Gracias a todo nuestro equipo y nuestros pasajeros por ser parte de las celebraciones del Centenario. Aquí están nuestros próximos 100 años.

El veterano de guerra que soñó a Qantas

Un verdadero visionario no solo cree que puede lograrse lo imposible, sino que no hay excusa para lograrlo. Por eso, cuando W. Hudson Fysh y Paul McGinness viajaron por el campo en 1919 en una comisión de trabajo y constataron el aislamiento y la adversidad que enfrentaban esas personas, supieron que un servicio aéreo podía ayudar a las comunidades remotas de Australia. Si bien esa idea parecía imposible en ese momento, estaban decididos a ponerla en práctica.

La tarea que realizaban era para el Departamento de Defensa y consistía en un reconocimiento para la competencia aérea que uniría Longreach, en Queensland, y Katherine, en el Territorio del Norte. Recorrieron más de 2179 km durante 51 días en un Ford Modelo T, dejando suministros a lo largo de la ruta para los competidores.

Con imaginación y determinación, estos dos veteranos de guerra soñaron con hacer realidad Qantas a lo largo de los caminos polvorientos del campo.

Fysh escribió posteriormente: “Estábamos convencidos de la importancia que a la larga tendría la aviación en el transporte de correo, pasajeros y carga por las zonas sin caminos del oeste y norte de Queensland y el norte de Australia”.

Fysh no se imaginaba la importancia que adquiriría este servicio aéreo.

- Hudson Fysh, Qantas founder

Tras los pasos de la familia

Las familias legan sus genes, sus valores y, en ocasiones, incluso la profesión. Tom Abbott siempre supo a qué se dedicaría. Siempre quiso ser parte de Qantas. Siempre le fascinaron las historias que le contaban los miembros de su familia que trabajaban en la aerolínea. De pequeño ya se preguntaba si su destino sería seguir los pasos de sus familiares.

Todo comenzó la década de 1960, cuando su tío empezó a trabajar como “chico de los mandados” para Hudson Fysh, uno de los fundadores de Qantas. Luego de colaborar en varias tareas, entre ellas, reponer la tinta del tintero del escritorio del Sr. Fysh, pasó a trabajar en programación de vuelos en Qantas.

La madre de Tom también participó en el “negocio de la familia” en el puesto de auxiliar de vuelos de largo alcance en la década de 1970. Los vuelos de baja cota sobre la Antártida en un 747 eran sus momentos preferidos. Ella también fue dama de honor en la primera boda en pleno vuelo sobre la Antártida, que fue organizada por Dick Smith y Ted Noffs.

En lo que concierne a Tom, su pasión por volar comenzó mientras observaba al Dash 8 de Qantas aterrizar en el Aeropuerto de Armidale, donde creció. Así que después de terminar el entrenamiento aéreo, empezó a trabajar como piloto de aviación general en vuelos chárter en Longreach, Queensland. A Tom le encantaba pedalear su bicicleta al trabajo justo debajo de la cola del histórico Qantas 747. Solo ver los aviones de Qantas cada día le bastaba para mantenerse motivado. Actualmente, Tom se desempeña como capitán del Dash 8 en Armidale y le encanta brindar a las personas la oportunidad de viajar por el mundo. 

- Tom Abbott, Pilot

“Una Navidad que nunca olvidaré”. - Marita Wilkinson

Un ave que desplegó sus alas

No hay nada como la libertad de volar. Y una mujer, en una época que restringía las oportunidades femeninas, decidió volar muy alto hasta un lugar donde pudiera sentirse verdaderamente libre. Esa mujer fue Nancy-Bird Walton.

Esta pionera de la aviación obtuvo su licencia de piloto en 1933 a los 18 años de edad, compró un avión y luego recorrió la región de Nueva Gales del Sur. Recibió lecciones de vuelo del aviador más famoso del mundo, Charles Kingsford Smith, y la valentía y determinación de Nancy hicieron realidad sus sueños.

Nancy fue pionera no solo entre las mujeres, sino también entre los hombres. ¿Acaso alguien más puede jactarse de administrar su propia aerolínea de pasajeros, crear un servicio de ambulancias en el campo o cumplir un papel vital en las iniciativas de voluntariado durante la Segunda Guerra Mundial? Conocida por su generosidad, se hizo merecedora del título de “Ángel del campo” por su trabajo en el Real Servicio Médico Aéreo.

Y, sin importar la cantidad de pasajeros sorprendidos a los que escuchó decir: “¡Santo cielo, es una mujer!”, al verla salir de la cabina, su amor por volar sin límites se mantuvo intacto hasta la longeva edad de 93 años.

Nos enorgullecemos de haber bautizado nuestro primer A380 en honor de esta inspiradora leyenda de la aviación.

- Nancy-Bird Walton, Aviation pioneer

Una prueba de que los sueños se hacen realidad

Si luchas por tus sueños, pueden hacerse realidad. Y Christopher Marchioro lo sabe mejor que nadie. Desde el momento en que Christopher puso un pie a bordo del nuevo A380 en 2009, trabajar en Qantas se convirtió en su sueño.

En su primer viaje a Europa, con solo 13 años, Christopher quedó fascinado no solo por la oportunidad de ver el mundo, sino también por la posibilidad de experimentar el mundo de los vuelos. En ese momento, Christopher decidió que quería trabajar en el A380. Fue algo sencillamente natural para él. Al embarcar, le sacó una fotografía al avión llamado Paul McGinness para tenerlo siempre presente.

Nueve años después, el sueño de Chris de tener un puesto en la tripulación de cabina de Qantas se hizo realidad. Cuando abordaba su primer vuelo a Dubái, se dio cuenta de que el nombre del avión era el mismo del que lo llevó a él y a sus sueños a Europa todos esos años antes: Paul McGinness. Algunas cosas son obra del destino.

Christopher Marchioro, Qantas cabin crew

“Pedaleaba al trabajo todos los días bajo la cola del Qantas 747”. - Tom Abbot, Pilot

Desolación en Darwin

Mientras el resto de Australia se preparaba para celebrar la temporada navideña, Darwin se sumergía en el desastre. El día de Navidad de 1974, el ciclón Tracy arrasó y devastó la ciudad.

Con las personas desesperadas por recibir ayuda, Marita Wilkinson fue una de las muchas empleadas de Qantas que se pusieron de inmediato en acción. En su afán por responder el llamado del país, Marita abordó el primer avión 747 de socorro junto a otros muchos miembros comprometidos del equipo. Marita, que era una enfermera con poca experiencia en el Departamento Médico de la base de jets Mascot en ese momento, atendió a los lesionados y ayudó a evacuarlos de Darwin.

Había más de 600 personas en ese vuelo, y Marita recuerda que estaba tan lleno que algunos pasajeros incluso compartían asientos. A pesar de las trágicas circunstancias, el cuidado y la compasión de Marita y los primeros socorristas muestra cómo el Espíritu de Australia ha ayudado a las personas en momentos de necesidad. 

- Marita Wilkinson, Former Junior Nurse, Mascot Medical Department

Nacida para volar

El recuerdo del primer vuelo es algo que la mayoría de las personas nunca olvida. Pero, en el caso de Rosemary Unwin, este momento tan especial es un tanto nuboso.

En 1936, Rosemary descubrió que le encantaba volar mucho antes que la mayoría. Ni siquiera tenía tres meses de edad cuando despegó junto a su madre, Joyce Richardson, y a su hermano mayor, Edwin. En ese momento, la pequeña Rosemary hizo noticia por ser la pasajera más joven de la historia de Qantas.

Desde entonces, Rosemary ha sentido una “fascinación de toda la vida por los viajes” que ha llevado a la gente a decir que ella vuela en Qantas en la forma que mucha gente toma el autobús.

- Rosemary Unwin, Qantas Passenger