Tu salud en vuelo

Tu comodidad, salud y bienestar son importantes para nosotros cuando vuelas. En colaboración con el  Charles Perkins Centre de la Universidad de Sidney, hemos recopilado la siguiente información que debes tener en cuenta.

Cuestiones a tener en cuenta

Sabemos que amas viajar; nosotros también. Y aunque hay mucho que disfrutar a bordo con nuestros espaciosos asientos, comidas en vuelo recién preparadas y nuestras opciones de entretenimiento, también estarás sentado por un período antinatural.

Al combinarse esto con la presión de la cabina, donde la humedad es baja, y el viaje a alta velocidad a través de distintas zonas horarias (dependiendo de tu destino), en ocasiones llegas sintiéndote un poco aletargado.

Sin importar si viajas en un vuelo corto o largo, en uno de nuestros Dreamliners B787-9 o en un A380, es importante que tengas en cuenta nuestras recomendaciones para la salud y bienestar a fin de minimizar los efectos que se producen en tu cuerpo al volar en avión.

Humedad en la cabina y deshidratación

Es común que en la cabina haya niveles de humedad inferiores al 25 por ciento. Esto se debe a los niveles de humedad sumamente bajos del aire externo que se suministra a la cabina, y puede provocar sequedad de la nariz, la garganta y los ojos.

Te recomendamos:

  • Mantenerte bien hidratado bebiendo suficiente agua.
  • Limita el consumo de bebidas gaseosas, café y bebidas alcohólicas, ya que pueden deshidratar el cuerpo.
  • Retira los lentes de contacto y usa anteojos si tus ojos están irritados.
  • Usar un humectante corporal para refrescar la piel.

Comer y beber

La buena nutrición reforzará tu comodidad antes, durante y después del vuelo.

Recomendaciones para tener en cuenta:

  • Come alimentos balanceados, ligeros y nutritivos.
  • Evita comer de más, ya que es difícil digerir demasiada comida cuando el cuerpo está inactivo.
  • Evita consumir comidas muy picantes (p. ej. chiles o mostaza inglesa) justo antes del período de dormir, ya que pueden estimular el metabolismo e impedir el sueño.
  • Mantente hidratado con agua y tés de hierbas y limita el consumo de bebidas que pueden deshidratar el cuerpo como refrescos gaseosos, café, té y bebidas alcohólicas.

Circulación sanguínea y relajación muscular

Cuando estás sentado en posición erguida e inactivo durante un largo período, pueden ocurrir diversas cosas en tu cuerpo.

  • Los vasos sanguíneos centrales de tus piernas pueden comprimirse, lo cual dificulta que la sangre circule de vuelta al corazón.
  • Los músculos pueden tensarse, lo cual puede ocasionar dolores de espalda y una sensación de fatiga excesiva durante e incluso después del vuelo.
  • El mecanismo normal del cuerpo para llevar fluidos de vuelta al corazón puede inhibirse, y la gravedad puede ocasionar que los fluidos se acumulen tus pies, lo cual produce inflamación de los pies después de viajes largos.
  • A partir de algunos estudios realizados, se ha llegado a la conclusión que la inmovilidad prolongada puede constituir un factor de riesgo para la formación de coágulos en las piernas, conocida como trombosis venosa profunda (TVP). Ciertas medicinas y afección médicas pueden incrementar el riesgo de formación de coágulos sanguíneos al combinarse con una inmovilidad prolongada.

Las investigaciones médicas indican que hay otros factores que podrían ocasionar un aumento del riesgo de sufrir coágulos sanguíneos en las piernas, como:

  • antecedentes personales o familiares de TVP
  • cirugía o lesiones recientes, especialmente en las extremidades inferiores o abdomen
  • trastornos sanguíneos que producen una mayor tendencia a la coagulación
  • inmovilización por uno o más días
  • edad mayor a los 40 años
  • terapia hormonal a base de estrógenos, incluyendo anticonceptivos orales
  • embarazo
  • fumar cigarrillos
  • enfermedades malignas antiguas o actuales
  • obesidad
  • deshidratación
  • insuficiencia cardíaca
  • venas varicosas

Recomendaciones:

  • Si alguna de estas categorías es aplicable para ti o si tienes inquietudes sobre tu salud antes de volar, te recomendamos que consultes a tu médico antes del viaje.
  • Las medias de compresión pueden ayudar a prevenir la inflamación de los tobillos y pies, y pueden mejorar el retorno de la circulación sanguínea hacia la parte inferior de las piernas. Es recomendable que consultes esto con tu médico. Puedes comprar las medias directamente con empresas de suministros médicos y quirúrgicos, y deben ajustarse de forma individual a las medidas de tus piernas.
  • Durante el vuelo, mueve tus piernas y pies de tres a cuatro minutos cada hora al estar sentado, y camina por la cabina de vez en cuando.
  • Realiza los ejercicios durante el vuelo que te recomendamos y camina por la cabina de tanto en tanto.

Ejercicios en vuelo

Se diseñaron estos ejercicios para brindar una forma segura de estirar y mover ciertos conjuntos de músculos que pueden entumecerse al estar sentado por largos períodos. Esto puede ser eficaz para incrementar la circulación sanguínea y proporcionar un masaje a los músculos.

Te recomendamos que hagas los ejercicios durante tres o cuatro minutos cada hora, y que ocasionalmente te levantes de tu asiento y camines por los pasillos cuando el signo del cinturón de seguridad esté apagado y sea seguro hacerlo.

Deberás hacer cada ejercicio con una mínima perturbación a los demás pasajeros. No debes realizar ninguno de los siguientes ejercicios si te producen dolor o si no los puedes realizar con facilidad.

Puedes consultar más información en la Revista Qantas.

Ejercicios

1. Círculos con el tobillo

Levanta los pies del suelo. Traza un círculo con los dedos del pie, y mueve simultáneamente un pie en el sentido de las manecillas del reloj y el otro pie en sentido contrario a las manecillas del reloj. Haz círculos en reversa. Haz rotaciones en cada dirección por 15 segundos. Repítelo si lo deseas. 

2. Subir y bajar el pie

Consiste en un movimiento del pie en tres etapas. Comienza asentando ambos talones en el suelo y apuntando los dedos los pies hacia arriba, tan alto como puedas. Coloca ambos pies de forma plana en el suelo. Levanta en alto los talones, pero mantén los dedos del pie en el suelo. Repite estos tres pasos en un movimiento continuo en intervalos de 30 segundos.

3. Levantar la rodilla

Levanta la pierna con una rodilla doblada mientras contraes el músculo del muslo. Cambia de pierna. Repítelo de 20 a 30 veces para cada pierna. 

4. Girar el cuello

Teniendo los hombros relajados, baja la oreja hacia el hombro y gira lentamente el cuello hacia atrás y adelante, manteniendo cada posición por aproximadamente cinco segundos. Repítelo cinco veces.

5. Subir las rodillas al pecho

Inclínate un poco hacia adelante. Pon las manos alrededor de tu rodilla izquierda y acércala a tu pecho. Mantén el estiramiento por 15 segundos. Manteniendo las manos alrededor de la rodilla, baja la rodilla suavemente. Cambia de pierna. Repítelo 10 veces. 

5. Flexión hacia adelante

Con ambos pies en el suelo y apretando el estómago, inclínate hacia adelante lentamente y baja las manos hacia los tobillos por delante de las piernas. Mantén el estiramiento por 15 segundos y enderézate lentamente. 

6. Girar los hombros

Inclina los hombros hacia adelante, luego gíralos hacia arriba, luego hacia atrás y luego hacia abajo, con un movimiento circular suave.

Presión de cabina

Todas las cabinas de los aviones a reacción cuentan con una altitud máxima de presurización de 2440 metros, para que sea cómodo y seguro para los pasajeros volar a alturas por encima de los 30.000 pies (9144 metros).

La presión en la cabina y los cambios normales de presión en la cabina durante el despegue y el descenso no deben suponer un problema para la mayoría de los pasajeros. Sin embargo, si sufres de infecciones de las vías respiratorias superiores o del conducto nasal, enfermedades pulmonares obstructivas, anemias o ciertas afecciones cardiovasculares, puedes sentir incomodidad.

Los niños y bebés pueden sentir incomodidad debido a los cambios de presión durante el despegue y descenso.

Si sufres de congestión nasal o alergias, utiliza aerosoles, descongestionantes o antihistamínicos 30 minutos antes del descenso para ayudar a mantener abiertos tus conductos auditivos y nasales.

Si tienes una gripe, resfriado o fiebre del heno, tus conductos nasales podrían verse afectados. La inflamación de las membranas de la nariz podría bloquear las trompas de Eustaquio, los pequeños canales entre tus conductos nasales y la cavidad del oído medio. Esto puede ocasionar incomodidad durante cambios de presión en la cabina, en particular durante el descenso.

Recomendaciones:

  • Si sufres de congestión nasal o alergias, utiliza aerosoles, descongestionantes o antihistamínicos 30 minutos antes del descenso para ayudar a mantener abiertos tus conductos auditivos y nasales.
  • Si tienes una afección médica preexistente que amerita el uso de oxígeno complementario, puedes adquirirlo con nosotros. Debes dar un aviso con al menos cinco días de anticipación a tu vuelo.
  • Trata de “destapar” los oídos tratando de tragar o bostezando. 
  • Cuando vueles con un bebé, alimenta o dale un chupón a tu bebé durante el descenso. Las acciones de chupar y tragar ayudan a estabilizar la presión del oído.

 

Desfase horario

La principal causa del desfase horario (jet lag) es viajar a una zona horaria diferente sin brindar al cuerpo la oportunidad de adaptarse a nuevos ciclos de día y de noche. En términos generales, mientras más zonas horarias cruces durante tu vuelo, más perturbación sufrirá tu reloj biológico. El reloj biológico tarda aproximadamente un día en adaptarse por cada zona horaria que se cruza. Los síntomas frecuentes son insomnio en las noches, cansancio durante el día, pérdida de apetito o aumento de apetito en horas inusuales.

Para ayudar a minimizar los efectos del desfase horario, te recomendamos:

  • Descansar y dormir lo suficiente antes de volar.
  • De ser posible, tómate un día o dos para ajustarte a la nueva zona horaria de tu destino.
  • También de ser posible, durante dos o tres días antes de tu vuelo, acuéstate a dormir media hora antes o después para tratar de coincidir con la hora de irse a dormir de tu destino.
  • Busca y evita la luz en los momentos adecuados en tu destino. Mantente expuesto a luz brillante y continua pasando tiempo en el exterior durante las horas de día, y evita la luz artificial en las horas previas a irse a dormir.
  • Evita usar dispositivos con pantallas, como computadoras portátiles y teléfonos inteligentes, dos horas antes de irse a dormir.
  • Duerme todo lo que puedas cuando las luces de la cabina se apaguen.
  • Come alimentos balanceados y mantente hidratado.
  • De ser posible, toma vuelos directos para minimizar el tiempo de vuelo.
  • Trata de ejercitarte ligeramente: muévete, flexiona las extremidades, estírate, camina, trota o realiza tu actividad diaria preferida.

Mareo por movimiento

Se causa por un conflicto entre el sentido de la vista y el sentido del equilibrio del cuerpo. La turbulencia durante el vuelo aumenta la posibilidad de que ocurra ya que ocasiona movimiento del fluido en el oído interno. Los síntomas más frecuentes son mareos, fatiga y náusea. Si tienes un alto nivel de alerta a pistas visuales (mantener tus ojos enfocados en un objeto inmóvil), es menos probable que sufras de mareo de movimiento.

Recomendaciones:

  • mira por la ventana, te ayudará a reorientar el sentido interno del equilibrio
  • toma una siesta o cierra los ojos
  • consulta a tu médico sobre medicinas que puedan aliviar los síntomas.

Ten en cuenta: Estas son recomendaciones generales para clientes con buen estado de salud. Si tienes una afección médica especial o si estás tomando medicamentos, consulta a tu médico antes de viajar.